Mi corazón..., espera, ¿yo tengo de eso?
Como ya comente un día en otro sitio, mis vacaciones acaban de terminar, al igual que supongo que las del otro ser que dedica su tiempo a escribir en esta pagina también habrán terminado. Por suerte nuestra idiosincrasia no nos va a permitir volcarnos directamente en nuestros respectivos ámbitos laborales sino que únicamente nos permitirá malgastar nuestro tiempo mientras nos cagamos en todo lo cagable por no tener fuerza de voluntad suficiente para desarrollar nuestro cometido.
Aún así, creo que hasta que demos por finalizados nuestros compromisos vamos a tener complicado expandir nuestra ideología por el resto del mundo a través de este medio. Este insoportable sufrimiento terminara el día doce del segundo mes de este año dos mil cinco.
Como ser responsable y comprometido con mi tiempo me hago cargo de la situación que estaréis viviendo ahora mismo. Por lo que puedo prometer y prometo que el día señalado como el final de mi tristeza temporal retomaré las riendas. A no ser que llevemos un ciego impresionante, lo cual intentaremos por todos los medios posibles.
A todos los que tengan exámenes como nosotros, joderos. Y suerte.
Por cierto, ¿que tal la navidad?, me importa una mierda, pero por lo menos soy educado.
